Ocultas entre la hierba alta y húmeda, las típulas del género Dicranota guardan un secreto asombroso en su mirada. Pertenecen a la familia de típulas de ojos peludos (Pediciidae), un apodo que se debe a los diminutos pelos microscópicos que crecen entre las lentes de sus ojos compuestos. Mientras que los adultos pasan el día escondidos entre la vegetación para salir al atardecer, sus larvas llevan una feroz vida bajo el agua. Habitando en el fondo de arroyos fríos y lagos glaciares, estas larvas son cazadoras activas que usan mandíbulas en forma de hoz para atrapar pequeños invertebrados acuáticos. ¡Me encontré con este pequeño ejemplar de 1 centímetro entre las hierbas a orillas de un gran lago postglaciar cerca de Barkarby, Suecia! Al principio lo confundí con un mosquito gigante, hasta que me acerqué para admirar sus delicados detalles.





