Dyme es un género de insectos palo (family: Diapheromeridae) que lleva el camuflaje a un nivel extraordinario. Para engañar a los depredadores, estos insectos no solo se parecen a pequeñas ramas secas, sino que también se mecen rítmicamente para imitar el movimiento de una ramita con el viento. Sus estrategias de supervivencia van mucho más allá de su aspecto. Si un enemigo logra atraparlos de una pata, pueden desprenderse de ella y regenerar una nueva más adelante. Además, las hembras pueden reproducirse por sí solas mediante nacimiento virginal, poniendo huevos no fertilizados que se convierten en pequeñas réplicas de la madre. Sus huevos tienen una cáscara tan dura que parecen semillas de plantas, engañando a las hormigas para que los lleven bajo tierra a un lugar seguro. Tras mudar de piel a medida que crecen, los jóvenes se comen su viejo exoesqueleto para recuperar nutrientes y no dejar rastros a sus depredadores. Tuve la suerte de fotografiar a este adorable maestro del disfraz durante un tranquilo paseo por el parque urbano de Puyo, Ecuador, una ciudad a las puertas de la Amazonía repleta de vida silvestre.

