El artículo explora los desafíos que plantea el desarrollo de guías de salud pública cuando la evidencia subyacente es de baja calidad. Marcó la publicación final de una colaboración muy exitosa con un equipo excepcional de expertos en enfermedad meningocócica. Compartimos nuestra experiencia en la elaboración de recomendaciones consistentes para el manejo de contactos de enfermedad meningocócica invasiva en el contexto europeo, basándonos en una revisión de la literatura existente, la formulación de preguntas clave de investigación y la aplicación de la metodología GRADE. A pesar de las limitaciones de la evidencia, emitimos recomendaciones tanto sólidas como débiles, destacando la necesidad de considerar factores que van más allá de la calidad de la evidencia, incluyendo la carga para el paciente, los valores y las implicaciones en materia de recursos. Este enfoque puede ser útil en otras áreas de la salud pública donde a menudo falta evidencia sólida. Colaborar con un grupo de expertos tan excepcional fue un privilegio, y como el miembro más joven del equipo, probablemente fui quien más aprendí. 🙂