Fue el tercer (y último) Simposio de Potsdam en el que participé. Presenté un póster que resumía nuestra investigación en curso, cuyo objetivo era identificar garrapatas en lugares seleccionados a intervalos definidos, agruparlas y analizar la presencia del virus de la encefalitis transmitida por garrapatas (ETG) para confirmar el riesgo para los humanos. En la conferencia conocí a Philippe de Mendonça, un experto que coordinaba las pruebas de garrapatas en el estudio EDEN-2, quien me comentó que nuestro método de análisis (RT-PCR) era propenso a la contaminación y, por lo tanto, podía dar falsos positivos. Tras esta conversación, acordamos cambiar a un nuevo método estandarizado de PCR en tiempo real, desarrollado por Schweiger y Casinotti hace unos años. Enviamos a nuestra viróloga a Múnich para que aprendiera el nuevo método. Como resultado de la implementación de este nuevo método, todos los resultados de las garrapatas recolectadas fueron negativos.