El síndrome de Tourette es una condición neurológica caracterizada por movimientos y sonidos involuntarios, aunque las estimaciones de su prevalencia varían enormemente, entre 0,5 y 115 casos por cada 10.000 individuos. Esta enorme discrepancia responde a las notables diferencias metodológicas entre los estudios. Las investigaciones basadas en registros hospitalarios reportan las cifras más bajas, ya que solo captan a pacientes con síntomas graves que acuden activamente a atención médica. Por el contrario, los estudios realizados directamente en escuelas identifican las tasas más altas; al combinar la observación en el aula con informes de padres y profesores, detectan a niños con tics muy leves que nunca visitan al médico. Como resultado, hoy se reconoce que el síndrome de Tourette es mucho más frecuente de lo que se creía históricamente, aunque precisar cifras exactas siga siendo complejo debido a los casos leves no registrados y a la superposición de otros problemas de conducta.
Este artículo era parte de mi tesis doctoral. Preparé el manuscrito junto a un colega que acababa de regresar de una estancia en Estados Unidos. Poco tiempo después, regresó a EE. UU. para incorporarse al Epidemic Intelligence Service (EIS) y continuó su carrera allí definitivamente.