El artículo analizó las diferencias en las políticas de vacunación contra la gripe estacional en 27 estados miembros de la Unión Europea, Noruega e Islandia durante el período 2008-2009. La mayoría de los países recomendaban la vacunación para adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y trabajadores sanitarios, pero solo unos pocos extendían las recomendaciones a niños y mujeres embarazadas. A pesar de las recomendaciones generalizadas, la cobertura de vacunación real variaba considerablemente, y solo los Países Bajos y el Reino Unido alcanzaron el objetivo de la Organización Mundial de la Salud del 75 % de cobertura entre las personas mayores. La cobertura para los grupos de riesgo clínico y los trabajadores sanitarios era generalmente menor, y muchos países no seguían estas tasas. El estudio concluyó que, si bien existía consenso sobre quiénes debían vacunarse, persistían importantes discrepancias entre la política y la práctica, y se necesitaban mayores esfuerzos para mejorar la cobertura y el seguimiento, especialmente entre los grupos de alto riesgo.
Esta revisión formó parte del proyecto VENICE-2, que recopiló datos sobre programas de vacunación en países de la UE para el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC). Colaboré en la recopilación de datos de algunos países y revisé el artículo, pero Jolita, en representación del instituto irlandés, realizó la mayor parte del trabajo. Curiosamente, Polonia registró una de las tasas de vacunación contra la gripe estacional más bajas, lo que debería llevar a los responsables políticos polacos a reflexionar.