Durante la pandemia de gripe H1N1 de 2009, la mayoría de los países de la Unión Europea, junto con Noruega e Islandia, implementaron campañas nacionales de vacunación dirigidas a trabajadores sanitarios, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas, siguiendo las recomendaciones internacionales. Algunos países ampliaron la vacunación a otros grupos de edad o profesionales. A pesar de las estrategias similares, la cobertura de vacunación varió considerablemente, desde menos del 1 % hasta casi el 60 %. Estas diferencias se debieron a la preocupación pública por la seguridad de las vacunas, la confianza en la vacunación, la comunicación y las limitaciones logísticas. Los resultados sugieren que unos sistemas de vigilancia más sólidos y una comunicación más clara podrían mejorar la vacunación en futuras pandemias.
Esta revisión formó parte del proyecto VENICE-2, que recopiló datos sobre programas de inmunización en los países de la UE en nombre del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC). Colaboré en la recopilación de datos de algunos países y revisé el artículo, pero la mayor parte del trabajo la realizó Jolita.