El artículo analizó los factores que influyen en la finalización de la vacunación contra el VPH entre mujeres nacidas entre 1991 y 1996 en Noruega, que fueron incluidas en un programa de vacunación de rescate. El estudio mostró que las mujeres con un mayor nivel educativo y aquellas que habían vivido en Noruega durante más de diez años tenían más probabilidades de completar la vacunación. Por el contrario, las mujeres con padres procedentes de países no occidentales, las mujeres casadas y aquellas con hijos tenían menos probabilidades de completar el esquema de vacunación. Los resultados pusieron de relieve la necesidad de estrategias de comunicación dirigidas para abordar estas diferencias y enfatizar que estar casada o tener hijos no protege frente a la infección por el VPH.
La encuesta se había realizado varios años antes, pero no pudo publicarse porque todos los expertos implicados estaban ocupados en la respuesta a la COVID‑19. Con mi ayuda, Elburg, becaria del programa de formación EPIET en Noruega, analizó e interpretó los datos. Nuestros resultados demostraron que las instituciones de salud pública necesitan mantener un diálogo constante con las minorías étnicas, culturales o religiosas. A medida que las sociedades se vuelven cada vez más diversas, incluso los programas mejor diseñados pueden no llegar a toda la población, a pesar de contar con campañas de comunicación eficaces.