Con un tamaño de apenas 7 a 10 milímetros, la mosca cernidora Melanostoma scalare es una verdadera especialista en adaptarse a los ambientes frescos y sombreados. Con un tórax negro brillante y un abdomen esbelto decorado con llamativos rombos y triángulos amarillos, este delicado insecto es una joya de los prados. Los machos lucen un cuerpo extremadamente delgado con manchas en forma de diamante, mientras que las hembras tienen un vientre más ancho con patrones triangulares. A diferencia de otras moscas cernidoras que necesitan el intenso calor del verano para volar, esta especie tan resistente se activa en la sombra de los bosques y con temperaturas frescas desde principios de primavera hasta noviembre. Mientras los adultos se alimentan de néctar y polen de gramíneas, sus larvas cazan pulgones por la noche escondidas entre la hierba. Me topé con esta diminuta mosca de enormes y fascinantes ojos en un amplio prado cerca de Akalla, Suecia. Lograr una foto nítida bajo el sol directo fue todo un reto: ¡este pequeño y veloz insecto no se quedó quieto ni un solo segundo!





