Les presento al escarabajo longicornio del color del tabaco (Alosterna tabacicolor), un diminuto insecto de tono marrón dorado bautizado así por el color de las hojas secas de tabaco. Con un modesto tamaño de entre 6 y 9 milímetros, esta especie está muy extendida desde Europa hasta Japón y suele verse tomando el sol sobre las flores de los bosques de mayo a julio. Aunque su tiempo bajo el sol es breve, su camino hacia la edad adulta requiere paciencia: las larvas pasan dos años enteros desarrollándose en el interior de cortezas de árboles muy descompuestas y húmedas, prefiriendo especies como el roble y el abedul. Al madurar, los adultos se convierten en entusiastas visitantes florales. Al alimentarse de polen y néctar, desempeñan un papel vital como polinizadores de una gran variedad de plantas de floración temprana y orquídeas silvestres. Avisté a este encantador e inquieto escarabajo en un bosque sueco a principios de junio. Sin embargo, lograr una toma nítida fue todo un reto: su tamaño minúsculo, sumado a su ritmo constante y nervioso sobre la superficie de la hoja, convirtió esta sesión macro en una auténtica prueba de resistencia.





