La mosca ladrona Tolmerus atricapillus es un robusto depredador aéreo de 14 a 20 mm de longitud, habitual en bordes de bosques y matorrales entre mayo y octubre. Su nombre común en inglés (kite-tailed) proviene de una apéndice bifurcado en el último segmento abdominal del macho que recuerda a la cola de una cometa. Esta especie está diseñada para la caza: un denso «bigote» de cerdas faciales (mystax) protege sus ojos compuestos del forcejeo de las presas, mientras que sus fuertes patas espinosas se sujetan firmemente a las víctimas en pleno vuelo. Una vez atrapada la presa, la mosca inyecta una saliva paralizante y digestiva a través de su afilada probóscide para licuar sus interiores antes de engullirlos. Utilizando una estrategia de emboscada desde posaderos bajos, se lanza al aire para interceptar moscas, escarabajos y avispas. Estuve observando a este macho en un bosque junto a un lago en Järfälla, Suecia. Fui testigo indirecto de su éxito: despegó repentinamente de una hoja y, tras unos pocos segundos, aterrizó en otra con su presa recién capturada, lo que me permitió tomar varias fotografías.





