Las moscas ladronas (Asilidae) son los depredadores aéreos por excelencia del mundo de los insectos. Estos cazadores robustos y erizados de cerdas destacan por interceptar a otros insectos en el aire, atrapando a sus presas al vuelo y asestando un golpe fatal casi instantáneo con su probóscide corta y robusta. Inyectan una potente saliva que paraliza rápidamente a la víctima y licúa sus entrañas, permitiendo que la mosca consuma su comida con total tranquilidad. Me crucé con este impresionante y gran individuo (probablemente del género Lastaurus spp.) y fui testigo de una asombrosa demostración de destreza: se sujetaba a una rama utilizando una sola pata, mientras que sus extremidades restantes envolvían firmemente a su presa. Sin embargo, no fue hasta que revisé la toma en mi ordenador que me percaté de un fascinante detalle oculto: unos pequeños parásitos, muy probablemente ácaros, aferrados al peludo torso de la mosca.
Emboscada aérea: El encuentro con las moscas asesinas de la sierra andina





