Los chinches pata de hoja (Coreidae) son un grupo megadiverso de chinches verdaderas célebres por las expansiones en sus patas traseras, que a menudo imitan hojas, y por su asombroso camuflaje. Entre ellos se encuentra Anasa bellator, un llamativo chinche que pertenece al mismo género que el famoso chinche de la calabaza norteamericano (Anasa tristis). Esta especie en particular se distribuye ampliamente por los exuberantes ecosistemas de América Central, México, América del Sur y las Antillas. Al igual que sus parientes cercanos, utiliza una probóscide especializada en forma de aguja para perforar los tejidos vegetales, succionando la savia directamente de las hojas, tallos y frutos; un hábito alimenticio que, en ocasiones, puede causar daños localizados en los cultivos agrícolas. Cuando se sienten amenazados, confían en glándulas odoríferas especializadas para liberar una potente defensa química de olor fétido. Me crucé con este encantador e intrigante insecto mientras exploraba el espeso y protegido bosque tropical de «La Perla», en la megadiversa provincia ecuatoriana de Santo Domingo.





