Los escarabajos de las hojas (familia Chrysomelidae) constituyen uno de los linajes de insectos más exitosos y diversos del planeta, con entre 35 000 y 40 000 especies descritas a nivel mundial. Como indica su nombre, son completamente fitófagos, alimentándose del tejido de las plantas y adaptándose con facilidad a nuevos hábitats, incluidos los paisajes alterados por el ser humano. Me topé con este llamativo ejemplar durante una caminata por Nono, un pueblo enclavado en las tierras altas de los Andes ecuatorianos, a poca distancia en autobús desde Quito. Guarda un parecido asombroso con el escarabajo de la hoja del aliso (Agelastica alni), una especie europea que no es nativa de Sudamérica. Con casi total certeza se trata de un pariente neotropical autóctono de la misma subfamilia, Galerucinae; aunque en nuestro mundo hiperconectado, uno no puede evitar preguntarse si el transporte global de mercancías habrá permitido que algún polizón aventurero cruzara los continentes.





