La mosca grulla Dictenidia bimaculata es una llamativa especie de mosca que destaca por su cuerpo brillante de tonos negros y naranjas, alas con dos distintivas manchas oscuras y, en el caso de los machos, unas vistosas antenas en forma de peine. Presente en toda la región paleártica, este insecto inofensivo para los humanos depende enormemente de los bosques maduros o en descomposición. Los machos utilizan sus elaboradas antenas plumosas para detectar las feromonas de las hembras en el aire. Cada ala exhibe dos destacadas manchas de color marrón oscuro: una cerca del estigma central y otra más pequeña justo en la punta. Mientras que los machos tienen el abdomen completamente negro, las hembras lucen vistosas marcas naranjas en los laterales, imitando el aspecto de las avispas para ahuyentar a los depredadores. Sus larvas son saproxílicas, lo que significa que viven y se alimentan dentro de la madera en descomposición de árboles en pie, tocones o troncos caídos. Como necesitan madera muerta para completar su ciclo vital, dar con ellas suele ser indicador de un bosque sano y ecológicamente estable. Mientras descansaba en un prado dentro de un pequeño bosque cerca de mi casa en Barkarby, Suecia, una hembra de tamaño mediano voló torpemente hacia mí y se posó justo enfrente. No parecía asustada en absoluto e incluso se paseó sobre mí durante un instante.





