Los chinches verdaderos (Heteroptera) forman un grupo gigantesco de más de 40,000 especies cuyo nombre significa «alas diferentes». Esto se debe a una característica fascinante: sus alas delanteras son duras y de textura de cuero en la base, pero transparentes en las puntas. En lugar de masticar, utilizan un pico afilado similar a un sorbete para beber la savia de las plantas o fluidos de otros insectos. Muchos de ellos, como los chinches apestosos, cuentan con glándulas especiales que desprenden un olor fétido para espantar a los depredadores. A diferencia de las mariposas que se transforman dentro de un capullo, las ninfas nacen pareciéndose a sus padres en miniatura y van mudando de piel varias veces a medida que crecen. Me topé con esta llamativa ninfa de 1.5 cm mientras exploraba Nanegalito, un pueblo ecuatoriano situado a corta distancia en autobús desde Quito. Dada la inmensa variedad de especies en los trópicos, ¡su identidad exacta sigue siendo un divertido misterio por resolver!





