Les presento al Tetanocera ferruginea, una fascinante mosca de pantano perteneciente a la familia Sciomyzidae. Nativa de los humedales de la región holártica, esta especie desempeña un papel crucial en los ecosistemas acuáticos gracias a sus larvas, que son depredadoras altamente especializadas en caracoles de agua dulce. Sorprendentemente, estas larvas calculan su estrategia de caza: si disponen de una variedad de presas, eligen capturar unos pocos caracoles grandes en lugar de desgastarse persiguiendo a muchos pequeños, un ejemplo perfecto de optimización energética. Más allá de sus dotes como cazadora, esta mosca ha saltado recientemente al primer plano científico. Fue seleccionada para el prestigioso proyecto «Tree of Life» (Árbol de la Vida), lo que ha permitido a los investigadores secuenciar por completo su genoma de 780 megabases, distribuido en siete estructuras cromosómicas. Durante mi viaje en bicicleta por las costas de Suecia y Finlandia en junio de 2026, me topé con esta llamativa mosca de tonos oxidados con regularidad, lo que me brindó la oportunidad de retratarla bajo una maravillosa variedad de condiciones de luz natural.





