Con una forma que recuerda a un diminuto barco de madera y un tamaño de 9 a 10 milímetros, la espumadora del aliso (Aphrophora alni) es uno de los saltadores más sorprendentes del mundo de los insectos. Con una marcada cresta en la cabeza y vistosas manchas blancas en el borde de sus alas, este insecto de tonos marrones parece discreto a primera vista, ¡hasta que descubres su increíble modo de vida! En su etapa juvenil, las ninfas crean una famosa fortaleza de espuma que las envuelve por completo. Al mezclar la savia de las plantas con un fluido especial y soplar aire a través del abdomen, forman un nido de burbujas que las protege de los depredadores, evita que se sequen y frena a los hongos y bacterias. Al convertirse en adultos, cambian la espuma por una capacidad de salto asombrosa: ¡utilizan sus patas como verdaderas catapultas para elevarse hasta 70 centímetros! Además, se comunican enviando suaves vibraciones a través de los tallos de las plantas. Encontré a este fascinante insecto en un bosque junto a un lago cerca de Barkarby, Suecia. ¡Caminó tan pausadamente sobre una hoja que me permitió disfrutar de una sesión de fotos completa!





