¡No dejes que su nombre te engañe! La polilla rústica del seto (Tholera cespitis) prefiere mantenerse lejos de los setos. En su lugar, esta atractiva mariposa nocturna de finales de verano —con una envergadura de 34 a 40 milímetros— prefiere los amplios espacios abiertos como prados silvestres, bordes de brezales y parques. Con una coloración que varía desde tonos café claros hasta un castaño oscuro y profundo, estas polillas vuelan activamente entre agosto y septiembre. Sobreviven a los duros inviernos del norte gracias a una ingeniosa estrategia: ponen huevos resistentes que permanecen a salvo durante los meses más fríos. En primavera, nacen las orugas, que se alimentan de hierbas silvestres al amparo de la oscuridad para evitar a los depredadores. Extendida desde Europa occidental hasta las lejanas montañas de Altái en Siberia, es una auténtica especialista de los prados. Tuve la gran suerte de encontrar a este ejemplar descansando tranquilamente durante el día en un amplio prado en Akalla, Suecia.





