Polybia rejecta es una avispa social neotropical famosa por su ferocidad, su sacrificio defensivo extremo y sus sorprendentes alianzas en la selva. Para proteger a la reina y la colonia, las obreras ejecutan un ataque suicida: su anatomía permite que los músculos internos se desgarren con facilidad al picar, dejando el aguijón y el saco de veneno incrustados en su objetivo. Al interpretar cualquier movimiento cercano como una amenaza, atacan preventivamente al enjambre. A pesar de su temible reputación, establecen fascinantes lazos entre especies. Aves como los caciques construyen deliberadamente sus nidos junto a las colonias de Polybia rejecta, aprovechando su ferocidad para ahuyentar a monos y otros depredadores. Hormigas, aves y avispas conviven en total armonía compartiendo el territorio. En cuanto a su dieta, cazan principalmente huevos de ranas de ojos rojos y ranas de nido de espuma. Cuando atrapan presas pesadas, las recolectoras despiezan a los insectos grandes para transportarlos al nido por partes. Tuve la oportunidad de observar a estos fascinantes insectos durante una de mis primeras visitas al bosque protegido de La Perla, en la costa de Ecuador. Por suerte, no mostraron ninguna señal de agresividad, muy probablemente porque nos encontramos lejos de su nido.





