Les presento al escarabajo de las hojas Chrysolina staphylaea, un encantador habitante nativo de Europa (familia Chrysomelidae) que mide poco menos de un centímetro de longitud. Este pequeño herbívoro es fácil de reconocer por su cuerpo de color marrón rojizo, que exhibe un sutil y elegante brillo metálico. A diferencia de muchos de sus parientes alados, estos escarabajos son prácticamente incapaces de volar. Al no poder usar las alas, dependen enteramente de sus patas para recorrer el suelo del bosque, moviéndose principalmente al abrigo de la noche en busca de sus hojas favoritas, especialmente las de acedera y rumex. Cuando llega el frío invernal, los adultos no mueren, sino que se esconden profundamente bajo la hojarasca o la corteza para hibernar a salvo de las heladas. Me topé con este simpático comensal mientras descansaba tranquilamente entre la hojarasca durante el día. Como apenas se movía, aproveché la oportunidad para lograr unas fotografías bonitas desde varios ángulos.





