Joppa es un grupo de avispas llamativas y muy coloridas nativas de las selvas tropicales de América Central y del Sur. Descubiertas por primera vez en 1804, son famosas por sus brillantes patrones amarillos y negros. Las hembras pasan el día volando entre el follaje con una misión muy clara: encontrar un lugar seguro para sus huevos. Para rastrear insectos ocultos, la madre camina sobre las hojas golpeándolas constantemente con sus gruesas antenas. Esto le permite sentir vibraciones diminutas y oler pistas químicas. Una vez que ubica a su objetivo, utiliza un pequeño tubo en forma de aguja para depositar su huevo. Mientras sus larvas crecen devorando a sus huéspedes, los adultos son amantes de las plantas que solo se alimentan de néctar y savia. Sus vivos colores amarillos funcionan como una señal de «¡aléjate!», advirtiendo a las aves y otros depredadores de que no son un bocadillo fácil. Me topé con esta hermosa avispa mientras paseaba por «La Perla», una reserva natural protegida que se conserva como uno de los últimos rincones de la antigua selva que cubría la costa de Ecuador.





