Les presento al escarabajo skipjack marrón (Athous haemorrhoidalis), un insecto europeo muy extendido que mide entre 10 y 15 milímetros de longitud. Con su cuerpo oscuro y esbelto y sus alas marrones finamente estriadas y cubiertas de microscópicos pelos grises, este elegante escarabajo es un auténtico maestro de la transformación. Pasa los dos primeros años de su vida oculto bajo el suelo en forma de larva alargada y de piel endurecida. Los agricultores y jardineros conocen a estas resistentes criaturas subterráneas como «gusanos alambre», debido a que en esta etapa se alimentan de raíces y tubérculos. Sin embargo, una vez que emerge al sol del verano como adulto, sus días de destrucción bajo tierra terminan por completo. Convertido en un beneficioso polinizador, emprende el vuelo para patrullar prados y lindes boscosas, alimentándose ahora de polen, dulce néctar y, ocasionalmente, de insectos más pequeños. Me crucé con este llamativo escarabajo en varias zonas boscosas durante mi viaje en bicicleta por Suecia y Finlandia.





