La libélula flecha roja (Sympetrum sanguineum) es una especie pequeña y de vivos colores distribuida por toda Europa. Activa desde junio hasta noviembre, prefiere estanques poco profundos y ricos en vegetación. Los machos maduros lucen un llamativo abdomen rojo sangre con forma de maza —que se estrecha sensiblemente antes de ensancharse en el extremo—, mientras que las hembras y los machos jóvenes exhiben un tono ocre dorado. A diferencia de la parecida libélula común, sus patas son completamente negras, sin franjas amarillas. En lugar de patrullar continuamente, prefieren posarse en puntos soleados para emboscar a los insectos que pasan. Se aparean en el aire y realizan un rítmico vuelo de subida y bajada sobre la superficie del agua para depositar los huevos, mientras el macho revolotea muy cerca para proteger a la hembra de otros competidores. A pesar de este comportamiento protector, son bastante tolerantes con otros individuos en comparación con especies más territoriales. Me encontré con varios de estos espectaculares ejemplares posándose con frecuencia en un prado junto a un lago posglaciar en Järfälla, Suecia.





