Presentamos a las mariposas saltarinas (familia Hesperiidae), un fascinante grupo de mariposas extendido por todo el mundo que debe su nombre en inglés (skippers) a su vuelo errático, rasante y veloz. Gracias a sus tórax robustos y musculosos, ¡algunas especies pueden salir disparadas a velocidades de hasta 30 km/h! En términos evolutivos, se sitúan a medio camino entre las mariposas diurnas y las polillas: aunque lucen las antenas en maza típicas de las primeras, las suyas terminan en unos característicos ganchos curvados hacia atrás. Al descansar, suelen sostener las alas anteriores y posteriores en ángulos completamente diferentes. Algunos adultos son auténticos «ladrones de néctar», ya que usan sus largas espiritrompas para beber de flores complejas sin llegar a tocar las partes con polen. Me crucé con este ejemplar de Vehilius stictomenes en Nanegalito, un pequeño pueblo escondido cerca de Quito, Ecuador.





