Esta llamativa polilla esfinge —que pertenece probablemente al género Xylophanes— es una criatura fascinante activa al anochecer, por la noche o cerca del amanecer que se alimenta del néctar de las flores. Es una auténtica maestra del aire, capaz de suspenderse sin esfuerzo en pleno vuelo y de ejecutar maniobras repentinas y vertiginosas en cualquier dirección, incluso de lado. A medida que se desplaza velozmente de flor en flor para alimentarse de néctar, su impresionante tamaño y su deslumbrante agilidad aérea suelen crear una genial ilusión óptica. En la selva se le puede confundir con un colibrí, ya que comparte exactamente la misma mecánica de vuelo y el mismo comportamiento alimentario que su doble ave. Logré capturar este impresionante ejemplar mientras descansaba momentáneamente sobre una hoja durante mi primerísimo viaje a la Amazonía ecuatoriana.





