Les presento a la polilla Ancylis myrtillana, una maestra del camuflaje de la familia de las polillas enrolladoras de hojas (Tortricidae). Extendida por todo el hemisferio norte, habita principalmente en brezales húmedos y zonas de turbera. Se reconoce al instante por sus alas anteriores, que presentan un extremo curvado en forma de hoz. Al descansar, esta forma tan particular le permite imitar a la perfección una hoja seca y enrollada, pasando desapercibida ante los depredadores. Como sugiere su nombre, las larvas se alimentan casi en exclusiva de arándanos (Vaccinium myrtillus y Vaccinium uliginosum). Utilizando hilos de seda, las orugas pliegan y sujetan las hojas formando tubos protectores para alimentarse tranquilamente desde el interior. Mientras que en los climas cálidos del sur de Europa pueden suceder hasta cinco generaciones al año, las poblaciones del norte se limitan a una o dos. Me topé con esta pequeña y simpática polilla mientras descansaba entre la vegetación de un bosque sueco durante mi viaje en bicicleta a lo largo del mar Báltico.





